Mi historia con el porteo

Hoy comienzo a escribir con mucha ilusión mis primeras palabras en el blog, hace muchos años que deseaba hacerlo y la verdad, me da pena no haber comenzado antes.
Me entró el gusanillo cuando nos compramos nuestro nidito, en esa época me aficioné a leer blogs de decoración y fue donde conocí el mundo blogger, al poco tiempo nos casamos y me dio por los blogs de bodas y manualidades que me dieran ideas para una boda handmade.Justo después,nos fuimos a vivir a Estados Unidos y pensé escribir un blog de mis viajes por allí pero nunca me ponía y como me gustan los retos y el más difícil todavía, ahora con dos niños pequeños y una tienda online recién montada me pongo a escribir el blog!
Como estoy en “modo mamá on” intuyo que tocaré mucho el tema maternidad,porteo, lactancia, familia… pero como me conozco, seguro que vendrán más etapas de mi vida… y trataremos sobre distintos temas, así que en este blog hay espacio para todos!
Y después de escribir mis primeras palabras..3,2,1….comenzamos!!!

“El cuerpo de la madre es la mejor máquina jamás inventada. Aporta nutrición, temperatura, glucosa, desarrollo cerebral y salud con un coste mínimo”
Nils Bergman, experto en neurociencia perinatal

 

Mi primera entrada del blog, tenía que estar dedicada al porteo y ya os adelanto que sobre este tema habrá muchos post más. Hoy os cuento como llegué a ser una mamá canguro..
Recuerdo perfectamente la primera vez que vi un portabebé ergonómico, estaba en las clases de preparación al parto y al finalizar entró una mami a saludar a la matrona con su bebé en un “pañuelo”, me entro curiosidad y pensé buscar por internet pero como muchas cosas que pienso luego no lo hice.
Un día ví que en una tienda se impartía un taller de porteo, pero justo ese mismo día mi marido volvía de Sudáfrica dónde trabajaba y después de dos meses sin verlo, no se si me iba a apetecer ir a la charla.
Y ese día llegó, después de dos meses sin ver al futuro papá, estaba ansiosa y tenía muchas ganas de que viera mi barriguita, amaneció un día lluvioso y tenía pinta no mejorar, pero que importaba!! fuimos toda la familia a recogerlo y todos felices nos fuimos a celebrar su llegada, yo no sabía si ir al taller, me daba cosilla irme pero por otro lado sentía mucha curiosidad por eso del porteo y pesar de las circunstancias y la lluvia allí que fui.
No se me olvidará nunca ese taller, sin haber nacido mi bebé sabía que me iba a gustar llevarlo conmigo, salí con las ideas mucho más claras y pensando en el portabebés que elegiría para mi peque, teniendo claro que algo íbamos a comprar puesto que al poco de nacer ¡¡nos íbamos a trasladar a vivir a Sudáfrica!!
Terminado el taller volví de nuevo dónde se encontraba mi familia, les expliqué un poco sobre el porteo y me pusieron caras raras pero yo estaba feliz.
Y nació nuestro niño, también nació una madre, con todas sus hormonas incorporadas, sus miedos, sus dudas, sus alegrías y penas…
Recuerdo esa época un poco agridulce… mamá primeriza con todo lo que eso conlleva y que dejaría su país con su bebé recién nacido y su pareja…imaginaros… A las dos semanitas de nacer nuestro peque empezó a tener cólicos, terminando ya el día se ponía a llorar y no paraba! No sabíamos que hacer para calmarlo, era angustioso, buscando información sobre los colicos, vi que el porteo podía ayudar, se lo comenté a mi marido y me dijo: “¡¡Ya podemos ir aprendiendo a usar eso que compraste!!”
Veía a nuestro hijo tan pequeño y frágil que no me atrevía a usarlo, pero la desesperación ante tanto lloro pudo más… Y en uno de esos ataques de llanto me coloqué el portabebe (error, las primeras veces no debes colocarte al bebé sino estais los dos tranquilos y calmados) lo cogí y..ay dios mío! ¡Pero esto como era! ¿Está pierna será por aquí? ¿Y estará bien colocado..? Él llorando, yo sudando en pleno enero, desistí, así que nuestra primera vez fue rara y decepcionante, pensé que me había equivocado en la compra y que iba a ser otro artículo de bebe caro y que no le íbamos a dar uso… ¡pero que equivocada estaba!.
A los días probé de nuevo viendo que estábamos los dos tranquilos, mientras que lo colocaba se puso a llorar, empecé de nuevo a ponerme nerviosa pero decidí terminar de colocarlo, me puse a andar por el pasillo,a mecerlo y susurrarle y se calmó, tanto que al nada se durmió ¡¡que ilusión me hizo tenerlo pegado a mi!!¡y estuvimos así un rato grandisimo!¡ Estaba feliz y con las manos libres! Lo olía, lo podía sentir, era como volver a tenerlo en la barriga, que sensación más placentera.. Pensé en que todo el mundo debería sentirlo, ¿porque tan poca gente portea?, fue genial, es como tener a un bebé brazos pero aún mejor porque tienes vía libre para hacer determinadas cosas. Los días siguiente mejoraron, cogí confianza e iba a pasear, hacía cosas en casa.., aunque sabía que lo primero era el bebé, no podía evitar querer tener el control de mi casa…en definitiva te ayuda a coger autoestima, no se me olvidarán nunca esos días.

Llegó el día de partir, fue un viaje largo (tres aviones) y llevarlo en el portabebé fue un acierto, Juan sólo tenía dos meses y la verdad que el viaje fue mejor de lo esperado. Decidí tomarme con tranquilidad mi nueva vida en Sudáfrica y con un bebé tan pequeño lo único que hacíamos era estar en nuestra nueva casa dedicando todo mi tiempo a él.Lo demás era secundario, secundario pero había que comer, y tener la casa algo en condiciones y aunque los cólicos habían desaparecido, el peque necesitaba todo el rato estar en brazos, volví de nuevo a agradecer el día que me informé y conocí el porteo, después, con el paso del tiempo me he dado cuenta que es muchísimo más, el porteo es el medio de aportar seguridad a un bebé que ha estado 9 meses en un hábitat y de repente lo cambian a otro totalmente distinto, el porteo es conexión, el porteo es calor, el porteo es amor..y es la herramienta que nos sirve para estar en contacto con el bebé.

Da igual si en brazos o en portabebés,el contacto es una necesidad básica, los bebés no se acostumbran a los brazos, necesitan el contacto como comer o dormir.

Así que después de estas palabras espero que cuando veas por la calle una mamá canguro, no te preguntes si su bebé no irá mejor en el carrito, no te preguntes si no le duele la espalda a esa mamá,sólo piensa que es una mamá protegiendo a su hijo, cubriendo sus necesidades y a la vez haciendo su vida más fácil. En definitiva, piensa que sólo es una mamá, intentando hacerlo bien y dando una muestra más de amor.

¿Y vosotrás porteais? ¿Qué os parece el porteo?

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